¡Vienen por nuestros hijos!

¡Vienen por nuestros hijos!

Los promotores de la ideología de género declaran sus perversas intenciones con la niñez en redes sociales: “¡Vamos por tus hijos!”. 

Todo cristiano y millones de no cristianos conocen la enseñanza de nuestro Señor acerca de la importancia que reviste la niñez para Dios, la cual surgió en una oportunidad cuando sus discípulos querían impedir que estos se acercaran a Jesucristo. «Pero Jesús los llamó diciendo: “Dejen a los niños venir a mí y no les impidan porque de los tales es el reino de Dios. De cierto les digo que cualquiera que no reciba el reino de Dios como un niño, jamás entrará en él”» (Lucas 18:16-17).

El Señor nos deja ver cómo, tácitamente, a todos los niños por su inocencia les pertenece el reino de Dios; y nos exhorta a los adultos a ser semejantes a ellos si queremos ser salvos y entrar a la eternidad, puesto que los niños creen fielmente, perdonan al instante, no guardan rencor, aman a Dios y al prójimo, comparten lo que tienen, entre muchos otros atributos.

Es bien sabido que si un niño parte de este mundo en edad de inocencia va directamente al cielo, porque así lo afirmó el propio Jesús, quien es la Puerta y el único Camino para la vida eterna (Juan 10:9, 14:6). Una vez que el niño crece, conoce el pecado y se deleita en su práctica, ya es responsable por sus actos y tendrá que aceptar el perdón de Cristo haciéndole el Señor y Salvador de su vida si espera ser salvo una vez parta de este mundo.

Y es hacia allá donde apunta el enemigo de la humanidad, Satanás, quien buscar inducir a la niñez a rebelarse a Dios tempranamente para atarlos, haciéndoles súbditos del reino de las tinieblas a través del pecado al que ya son inducidos a practicar desde su tierna edad.

Por esa razón usa a la perversa, inmoral y degenerada ideología de género en los colegios maternales y de primaria, así como en muchas instituciones de la sociedad -incluida la iglesia, para desgracia nuestra-, induciendo a estos seres inocentes e indefensos a pervertirse sexualmente, muchas veces bajo la mirada complaciente de sus padres o representantes.

La ideología de género irrumpe en los programas escolares y en muchas actividades con niños donde son hipersexualizados y adoctrinados en las prácticas depravadas de las comunidades LGBTIQ+, enseñándoles desde los 4 años a masturbarse y a mirar como «normal» todas las prácticas sexuales desviadas e inmorales, cuyo fin es despenalizar y legalizar la pedofilia, llevando así a la niñez del mundo a la abierta práctica pecaminosa, lo cual condenará sus almas por la eternidad, a menos que se entreguen a Cristo antes de morir.

La inmensa mayoría de los exégetas bíblicos están de acuerdo en que los niños inocentes se van en la venida de Cristo por su Iglesia, evento que está a punto de suceder, y a medida que se acerque ese día Satanás arremeterá de manera más firme en contra de la niñez, buscando, precisamente, que estos no se vayan en el arrebatamiento de la Iglesia y se enfrenten así al terrorífico gobierno global del anticristo que sucederá una vez ocurra el multitudinario traslado al Paraíso de millones de creyentes en Cristo a los que se unirán aquellos niños que estén en inocencia (1ª Tesalonicenses 4:13-18; 1ª Corintios 15:51-53).

Corromperlos e inducirlos al pecado a temprana edad está contemplado en la Agenda 2030 promovida por la ONU, UNICEF y muchos otros organismos mundiales entre los que se cuenta el Vaticano, aunque usted no lo crea. A eso se debe esta arremetida final contra la humanidad y en especial contra los niños, por parte de la diabólica élite globalista, principal promotora y sustentadora del futuro gobierno mundial del perverso anticristo, a quien la Biblia llama ‘la bestia’ apocalíptica.

Lo cumbre del asunto estriba en que los promotores de la ideología de género no ocultan sus perversas intenciones para con la niñez del mundo, sino que lo declaran públicamente y hasta se atreven a señalar por las redes sociales: «¡vamos por tus hijos!».

¿Quién se iba a imaginar que un organismo como el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), que es una agencia de la Organización de las Naciones Unidas para proveer ayuda humanitaria y desarrollo a niños y madres en países en desarrollo, sea quien promueva la ideología de género y su descomposición social y espiritual entre los niños que se supone protege? Totalmente diabólico, sin duda alguna.

Estos organismos mundiales en vez de permitir que los niños se acerquen al Señor, los «educan» inmoralmente e inducen a pecar desde temprana edad; pero de ello tendrán que dar cuenta tarde o temprano a Dios, a quien pertenecen todos los niños del mundo.

Pero existe una Iglesia mundial no corrupta que sirve a Cristo y defiende al prójimo, especialmente a los niños, de las garras de esta élite globalista, a la que se han unido importantes personalidades mundiales y actores preocupados por el destino de los niños, que se cuentan por más de dos millones al año que son vendidos, explotados, sodomizados y hasta asesinados; como es el caso, entre otros, de Mel Gibson y de Jim Caviezel, quien acaba de asegurar que “Los hijos de Dios no están a la venta”, tras presentar su nueva película “Sound of Freedom” («El sonido de la libertad») que se estrenará en los EE. UU. este 4 de julio.

Queda mucho por hacer en favor de la niñez. Mientras Satanás y sus súbditos del globalismo vengan contra los niños del mundo, millones de cristianos, personalidades y ONG’s seguiremos la lucha en favor de la niñez para que se mantengan en inocencia, vamos en contra de la diabólica ‘industria de la explotación infantil’ y la perversa ideología de género y su Agenda 2030.

¡Dios está con nosotros! «Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?» (Romanos 8:31b).

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